Taller lectura y escritura creativa. CCJC.

sábado, 12 de agosto de 2023




Me abandonaste en este naufragio.

Confiaba en ti, en la mano que me tendiste.


¿Te acuerdas? Lo decidimos juntos, a vida o muerte.

Arriesgamos nuestra vida, luchábamos contra la desidia, contra la zafiedad.


Juntos nos embarcamos buscando el horizonte inalcanzable.


Sucumbiste a los cantos de sirena, sin escuchar mis presagios.

Me quedé sola, nadando contra corriente, buscando tu mano agarrada a la espuma.


He llegado exhausta a un sitio que no es el mío. Ya sabes, si escapé del humano también huía de sus obras.


Agonizo en las arenas de la soledad, rodeada de obscenos que miran mi muerte... y la tuya que me sobrevuela.





 Texto. Lola Llabrés 
Collage analógico : Rosa Prat. 
 de "El Hombre de papel" Grupo versátil.






























lunes, 31 de julio de 2023

El Mar.




 


 

Hoy no me siento bien

Me ha devorado un nautilus,

llevado en su estómago lechoso al fondo marino.

No había peces, ni algas.

Me contó cuando él jugaba al escondite

entre corales.


Ahora, la desolación después de

la fiesta del hombre,

de su avaricia, toda

la fealdad de sus desechos.


Pude zafarme de su memoria ancestral

arañando su carne gelatinosa,

hundiendo mi pie en él.


Hoy no me encuentro bien.

No quiero que nadie perciba que nunca

seré el mismo.


Seguiré erguido, impasible,

aunque muera el mar.




Texto: Lola Llabrés  

Imagen-Collage: Rosa Prat



domingo, 16 de julio de 2023

Retales





Mi amado:

Este encierro hace cuartear mi cuerpo. Añoro tanto tus abrazos, tu amor por mí.
Imagino el frío de tu celda, aunque esté repleta de inocentes como tú, como yo.

¿Cuál fue nuestro delito?
¿Nuestras palabras de libertad?
¿Nuestro deseo de abjurar del terror impuesto por los golpistas?

Hemos visto casas ardiendo, madres llorando la temprana muerte de sus hijos en el frente, 
niños desnutridos mirando desde el abandono a un futuro vacío.

A veces pierdo la esperanza de volver a estar juntos, sentirnos, amarnos.

La vigilante nos llama para rezar por la salvación de nuestra nación.
Tengo que dejarte.

Espero que puedas leerme.
Te envío en el sobre mi rostro, hecho con retales de viejos vestidos de compañeras que murieron fusiladas.
Tal como me recuerdo reflejada en un espejo. 
Ahora rota, desquiciada, sin más esperanza que alguna vez puedas volver a besar mis labios, aunque ahora estén cerrados con hilos de muerte.

Te amo.





Texto: Lola Llabrés. 
Collage : Rosa Prat



sábado, 1 de julio de 2023

Día del orgullo.2023

 Mi cuerpo atrapado en una cáscara quiere salir.

Mi madre gallina, avergonzada, me incuba incesantemente para no mostrar al mundo que soy un error.


Salgo solo de noche, mientras ella duerme, cuando mis plumas de colores atraen a los malditos como yo.

Mirad mis piernas ¿son bellas? 

Quiero bailar, sin que nadie se mofe, me siento bien en la oscuridad de un antro que ríe y llora.


Mi padre es un gallo de los de antes, me picotea hasta dejar mi sexo ensangrentado.

--"Así aprenderás, capón de mierda." 

Me escondo de nuevo en mi cáscara, madre me protege, le dice que ya cambiaré, que es solo una malformación genética, no durará más que el tiempo de mi adolescencia, luego, cuando pase, seré como padre, un buen espécimen que sabrá poner orden en un mundo permisivo.


No quiero mandar, quiero amar, disfrutar pero no me dejan.


--Madre, me estás asfixiando. Pataleo, no llego a escapar esta noche de su hermoso culo avergonzado del mío.


Son mis últimos cacareos. No seré, porque nunca debí ser.

Texto: Lola Llabres. Collage: Rosa Prat. 

     Obertura




Texto: LOLA LLABRES. Imagen: ROSA PRAT 

jueves, 29 de junio de 2023

 Una buena chica.


 

Yo era buena chica, aunque nunca supe porqué debía serlo. 

Me dijeron que no mirara a los ojos, que me mantuviera callada.

Yo fui buena chica. Me obligaron a respetar a padre. Padre gritaba a mamá cuando a él le habían menospreciado en la oficina. Lo pagaba con ella.

Yo quería ser buena chica. Tuve un novio, era buen chico, los domingos íbamos a misa y al cine. Él me cogía de la mano, solamente. Yo apretaba mis muslos cuando notaba el roce de su rodilla contra la mía. Notaba un cosquilleo que sabía que era pecado.

Yo preparé mi ajuar, había noches en las que me rodeaba con las sábanas bordadas con mis iniciales y las de él, imaginaba el dolor y el placer que quedarían impregnados en ellas en esa primera noche tan esperada.

Padre, madre, lo siento. Me enfureció su borrachera, su aliento macilento, su miembro hiriente. 

Quise hacer lo mismo.
Las sábanas enrojecieron, el hedor a hierro, su cuerpo inerte, los ojos mirándome asombrados hundiéndose en el vacío. 

Os juro que siempre os obedecí y quise ser una buena chica. 

P.D.
He querido morir como Dios manda. Me he lavado. He recogido mi cabello para que el verdugo no falle. Me ha prometido que no habrá sangre. Solo un gran tornillo desvirgando mi cuello. 

Valencia, 3 de marzo de 1948.








Colaboración con Lola Llabrés (Texto). Imagen Rosa Prat Yaque.



domingo, 18 de junio de 2023


No, no había lavadora.
La engañaron. Era la sexta de catorce hermanos. 
La primera mujer de mi padre.
Le dijeron que era notario. Claramente sus padres se la querían quitar de encima. 
Mi padre era solamente pasante de notario. Es como si te dicen que yo soy escritora, pues no, no soy escritora.
La pobre chica era presentable, el problema que tenía es que era tartamuda y por aquel entonces estaba mal visto.
Pero, como quedaban bien las mujeres calladas, no se notaba mucho.
¿Veis al que se asoma muy mosca por una ojiva del arco gótico de la catedral de Valencia?
Era mi tío abuelo, un liberal ateo que la montó en la ceremonia, vociferando contra la Virgen de los Desamparados y cantando la Marsellesa.
Abajo, el notario para el que trabajaba mi padre tomaba nota, impasible, de una ceremonia que no pintaba nada bien.
Arriba del todo, como una gárgola que se ha venido arriba, un personaje siniestro. La verdadera madre de la novia, una curandera medio mala. Se disponía a echar sobre la cabeza de mi padre un pararrayos. Pero su ojo izquierdo bizqueaba y. .. ¡mala suerte!, le dio a su hija, la novia tartaja, en todo el cogote.
He intentado dar forma al informe notarial encontrado junto a la foto nupcial. Mi padre es el culpable, por mal pasante de notario, que sea tan corto y gélido este suceso de lo que podría haber sido una vida sin lavadora y con una madre tartamuda.
Yo soy el fruto de las segundas nupcias de mi padre con su viuda. Otro día os cuento cómo pasó a mejor vida.






Lola Llabrés : Crónicas y sucesos. (Texto)
Rosa Prat Yaque (fotógrafa de bodas y eventos). (Collage analógico)